04 marzo, 2022
Heridas
Hoy lo recordé, las heridas que duelen son las que no han sanado. Cuando no puedes decirlo, cuando lo piensas y se inundan tus ojos y tu cabeza, cuando no tienes aliento ni vida para para simplemente pensarlo, es ahí cuando te das cuenta que la herida no ha sanado, esa es la señal de que el aprendizaje aún no está hecho, de que falta... Así que dale tiempo, amor, esperanza, ilusión; dale paz a tu corazón, dale un tregua para tomar impulso, por qué para sanar esa herida hay que curarla primero, y creeme, una curación bien hecha nunca será placentera, pero justamente así es como logras que sane y que no te deje consecuencias. No es fácil, pero nada lo es en realidad; simplemente ve a tu ritmo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario