04 marzo, 2022
Heridas
Hoy lo recordé, las heridas que duelen son las que no han sanado. Cuando no puedes decirlo, cuando lo piensas y se inundan tus ojos y tu cabeza, cuando no tienes aliento ni vida para para simplemente pensarlo, es ahí cuando te das cuenta que la herida no ha sanado, esa es la señal de que el aprendizaje aún no está hecho, de que falta... Así que dale tiempo, amor, esperanza, ilusión; dale paz a tu corazón, dale un tregua para tomar impulso, por qué para sanar esa herida hay que curarla primero, y creeme, una curación bien hecha nunca será placentera, pero justamente así es como logras que sane y que no te deje consecuencias. No es fácil, pero nada lo es en realidad; simplemente ve a tu ritmo.
Gracias
Gracias a quien paso y se quedó, gracias a quien llegó solo para golpear fuerte y marcharse, gracias a la heridas por enseñarme que solo sanando podrás avanzar, gracias al tiempo por pasar y dejarme sentirlo, gracias a quien me enseñó a vivir más lento, gracias a quien me ayudó a subir cuando estaba tan abajo, gracias a los árboles por darme tantas horas de paz, gracias a la naturaleza por permitirme vivir, gracias al universo por haberme traído hasta acá, gracias a quien Lee y a quien no también, gracias a la música por conectarme con lo más profundo, gracias a las alas y a quien me ayudó a darme cuenta que las tenía, hoy no me siento capaz de volar pero tranquila que nunca olvidaré que están ahí. Gracias a la vida por darme la oportunidad de vivirla otra vez.
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