06 diciembre, 2018

Deseos

Cuantos dientes de León llenos de deseos, cuantas estrellas fugaces cargadas de sueños a ratos imposibles... cuando deseos perdidos y cuantos cumplidos...
¿Por que será que nos enseñaron a pedir los deseos con los ojos cerrados y bien despacito para que nadie pueda oirlos? Realmente será que no se cumplirán si alguien más los sabe? O será que a todos nos enseñaron eso para que sepamos que esos deseos son imposibles, para que no pidamos ayuda para poder cumplirlos, para que dejemos que la suerte haga todo por nosotros y no tengamos que hacer nada más... yo creo que los deseos no deberían estar cargados de tanta imposibilidad, y sólo ahí, cuando sean livianos podrán volar junto a ese diente de León o estrella fugaz, y tu con ellos.

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