11 julio, 2017

Lunita...

Un mes, y puedo decir que mi perspectiva no ha cambiado demasiado, en esos segundos de realidad vuelvo a sentir y pedir lo mismo de siempre... pero ahora puedo decir que esos segundos son cada vez mas cortos y escasos, como una rehabilitación tan lenta como dolorosa, pero que sabes, cambiara todo... así mismo.

Suelo hablar con la luna... pero eso ya lo sabes, no? bueno a lo que iba... suelo hablarle, como si ella pudiera responderme, como si ella pudiera sentir lo que siento, por estar tan sola y lejos de todo a lo que pueda amar; suelo hablarle con la esperanza de que me escuche y reproduzca mis palabras a quien quiera que le mire y se sienta identificado.

Ella es como muchas y a la vez única, no tiene luz propia, pero solo necesita un pequeño destello de su eterno amor para resplandecer tan fuerte como el sol y encandilar a todos, iluminar noches enteras y alumbrar a esos amantes que prefieren su luz, más tenue y discreta, para expresar su amor.
Gracias a ella conocí el amor, solo ella me pudo iluminar... con los ojos en el cielo y el alma pegada a mis dedos descubrí eso que tanto anhelé, eso a lo que todos le cantan y escriben, eso que muchos llaman amor, pero a lo que hoy yo le llamo felicidad... gracias a ella me descubrí.

Ay! lunita... tantas canciones, tantas enamorados bailando bajo tu luz, tantas almas rotas llorándote sus lamentos, tantos amores a distancia que depositan sus esperanzas en mirarte a ti, tanta responsabilidad que nunca pediste...

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