24 febrero, 2019

Droga

Es la droga, esa que te hace reír, esa que te deja los ojos rojos sin necesidad de hacerte llorar, una droga tan adictiva como hablarle a la luna, y tan decepcionante como saber que ella nunca te escuchara. Es la droga que quiero dentro de mi, la que quiero dejar entrar por cada uno de mis poros. Eres la droga más peligrosa, y aún así, como con todas las drogas, eres la droga que NO PUEDO dejar de consumir, pero que de cualquier forma terminará consumiéndome a mi.
No se como, pero algún día serás en pasado, algún día será fuiste...


...o eso espero.

11 febrero, 2019

El hombre, la bicicleta y la hortensia.

El sol abraza muy fuerte en este pueblo de nadie, donde solo están mis pensamientos y el calor. Hay cosas que no comprendo y otras que no quiero comprender, como por ejemplo, que hace que ese hombre vaya en su bicicleta con 30 grados sobre su cabeza? es hasta imperativo mirar esa hortensia en la parte de atrás... sí, era una hortensia, la podría reconocer en cualquier parte del mundo, la flor favorita de mi madre... mi madre, creo que nunca he puesto nada sobre ella acá, es que este no es su lugar, aun no puede entrar en mi mundo y después de 23 años creo que hace unos días se dio cuenta... no sabia que no me gusta el helado de chocolate, al contrario, pensaba que era mi favorito... ojala cuando se interese en conocerme no sea demasiado tarde, pero a pesar de eso es una gran mujer, siempre ha hecho de todo para estar cerca, pasa que yo soy medio difícil, así que hoy en día no la culpo por dejar de intentarlo...
Miro esa hortensia y siento una sensación tan desagradable como familiar, esa que tienes cuando de repente ves pasar la vida ante tus ojos, cuando te sientes irrelevante y un poco reemplazable, no se que fue, si el calor o mi ropa, pero de repente salí de mis ganas de vivir y solo camine con rumbo fijo y sin ni un poco de conciencia, como lo hacen tantos.

06 febrero, 2019

Fuego

Music to read: Sincericidio- Leiva

Somos, fuimos y seremos fuego, tu, tu y tu... y yo, siempre yo como el peor de los incendio, de esos que te quema hasta el ultimo centímetro de piel, conciencia y realidad.
Fuego como el de una mirada, una palabra o un corazón acelerado, fuego que arrasa con todo lo que tiene cerca, ese que no hay forma de extinguir, mas que dejando que consuma todo lo que necesita.
Fuego con el que jugamos en días calurosos de diciembre o en mitad de tu invierno, fuego que no deja que apartes tu mirada de la mía, ese mismo que no permite que te alejes de las palabras que te hacen ir por aquel camino que solo nos llevara a ser consumidas.
Fuego con el que amamos jugar sin miedo a ser quemadas, pero sabiendo que de ahí solo puedes salir devastado o renacido.

Somos, fuimos y seremos fuego, yo lo se.
Fuego en ojos negros, verdes o café, pero siempre fuego, ese que nunca podre olvidar, ese que quiero vivir y sentir en cada kilómetro restante de conexiones nerviosas con curvas que podrían desbarrancar a cualquier mortal.

Solo espero poder controlarlo, evitar los daños colaterales y las estructuras colapsadas.

Somos, fuimos y seremos fuego, en esta vida y las que venga.