28 abril, 2018

S.T. 22

El olor de un invierno que se aproxima lleno de incertidumbres, recuerdos y mucha nostalgia, hace que lleguen imágenes, momentos y estrellas, de noches hasta este segundo, olvidadas...
La luna llena tras las nubes sólo te muestra el reflejo de un mar, que a su vez, vio como los centímetros hacían la diferencia entre un corazón a punto de romperse y uno roto en mil pedazos.
Esta noche otoñal sólo quería demostrar lo cerca que está el invierno, y lo crudo que éste será... Lo que me mostró es que por más que intentes escapar de los recuerdos, ellos siempre encontrarán una forma de susurrarte al oído que aún están ahí, y que no se irán hasta estar seguros de que dejaron su marca.